jueves, 24 de junio de 2021
miércoles, 19 de mayo de 2021
Contención socioemocional para padres, madres y apoderados
A modo de proteger nuestra Salud, se han implementado diversas medidas sanitarias,
tal como la famosa “cuarentena”. Esta medida también puede impactar en nuestro
bienestar socioemocional provocando frustración, aburrimiento, miedo…
CPEIP nos comparte un video que aborda la contención socioemocional para
madres, padres y cuidadores.
miércoles, 28 de abril de 2021
jueves, 22 de abril de 2021
Querida comunidad Rinconina
lunes, 7 de diciembre de 2020
Trabajo artístico, las emociones en periodo de pandemia
Los estudiantes de primero básico también participaron en la creación de collage, donde expresaron con colores y mucha creatividad e imaginación las emociones vivenciadas en tiempo de pandemia. Con mucho cariño y orgullosos de nuestros pequeños te invitamos a revisar estas bellas creaciones 😊👇
miércoles, 18 de noviembre de 2020
Trabajo artístico, las emociones en periodo de pandemia
¿Qué es un collage?
El collage es una técnica artística que
consiste en pegar distintas imágenes sobre un lienzo o papel, y darle la forma
que uno quiera.
jueves, 15 de octubre de 2020
Las fases que vivimos ante un cambio
Nos cuesta el cambio y cuando ocurre nos adentramos en fases algunas incómodas. En la medida que entendamos cuáles son, podremos acelerar su proceso y por supuesto, la salida. Dichas fases son similares si nos enfrentamos a un nuevo trabajo, a una nueva relación afectiva, una enfermedad o a una pérdida, aunque lógicamente la profundidad de la curva y su duración será bien distinta. Lo hemos recogido en una bonito gráfico, pero por supuesto, nunca es tan lineal. Hay días que nos sentimos fuertes y avanzamos a paso de gigantes; y otros, parece que retrocedemos kilómetros atrás. Pero es normal. Así son nuestras emociones.
Nuestra mente va más deprisa que nuestros sentimientos. Podemos comprender la bondad de las cosas que nos ocurren o incluso el sentido de la muerte de un ser querido enfermo y muy mayor. Sin embargo, por mucho que comprendamos, no significa que no suframos o que no nos adentremos en desiertos emocionales. Por ello, cualquier cambio que implique una transformación y un aprendizaje vivirá fases con una determinada duración, pero si somos capaces de comprenderlas, al menos tendremos más recursos para atravesarlas y vivirlas desde una actitud de protagonista y no como víctima. Veámoslas a continuación con algunas claves:
martes, 22 de septiembre de 2020
Esperamos que nuestros hijos nos traten con el respeto debido y que sepan respetar a los demás. Pero ¿respetamos nosotros a nuestros hijos en la misma medida?
Y
si no, preguntémonos por qué en ocasiones la manera de tratar a nuestro hijo no
se corresponde con el respeto que debemos a cualquier persona adulta.
Aunque
son pequeños y de corta edad, se sienten despreciados cuando les hablamos con
altivez, humillados cuando les avergonzamos (a veces en público), y
atropellados cuando les damos órdenes incomprensibles a sus ojos. Actuar así es la mejor manera de empezar a
levantar barreras que dificultan nuestro entendimiento con ellos. En cambio, si les tratamos con el mismo respeto
que a cualquier persona, les ayudamos a sentirse tan importantes como los
adultos, dignos de la misma consideración y favorecemos una comunicación fluida
entre nosotros y ellos. Respetar es tratar a alguien con la debida
consideración.
Las ventajas educativas de tratar a los hijos con el debido respeto son decisivas. Si nuestra relación con ellos no se basa en la consideración, se vuelve imposible llevar a cabo una acción educativa eficaz y la convivencia, a medida que se van haciendo mayores, resultará dificultosa.
Dos grandes razones justifican la necesidad de otorgar a los hijos un trato
basado en el respeto:
Los niños tienen sentimientos igual o más intensos que nosotros. A menudo nos olvidamos de ello y pensamos que no tener ni el poder ni la madurez de la edad adulta es sinónimo de no acusar lo que pasa alrededor de uno.
Los niños aprenden a relacionarse y a comportarse por imitación y por contagio. Cuando son pequeños aprenden a hablar en el idioma que hablan los padres. Aprenden imitando las palabras que oyen. Pero al aprender a hablar no sólo adquieren esta habilidad, sino que adquieren con las palabras unos contenidos, unas actitudes, unas maneras de comunicarse.
Es imprescindible establecer límites y normas de convivencia con
nuestros hijos y guiarlos en su desarrollo y autonomía, pero aún más
importante es hacerlo basándonos en el amor y respeto que como seres humanos se
merecen.
"LOS NIÑOS OLVIDARÁN LO QUE DIJISTE, OLVIDARÁN LO QUE HICISTE PERO
NUNCA OLVIDARÁN COMO LES HICISTE SENTIR"























































